Pesca tradicional de Sri Lanka convertida en un espectáculo turístico. Hablamos con ellos y descubrimos cómo se ganan la vida.

Existen dudas sobre el origen de esta tradición y nadie sabe a ciencia en qué época comenzó. Hay quien dice que fue a finales de la segunda guerra mundial, cuando los pescadores locales aprovecharon el material de hierro que había quedado abandonado como restos de armamento bélico. Sin embargo, otros aseguran que viene de mucho antes, cuando tras mucho pensar intentaron inventar algo para no tener que salir mar adentro, era una difícil tarea atravesar en sus pequeños barcos los arrecifes de coral donde rompían grandes olas o sufrir los monzones del suroeste y los temporales de la estación de lluvias.

Tras el fatídico tsunami de diciembre de 2004 que devastó la costa del sur y el este de la isla desapareció esta tradición, pero poco a poco fueron instalando nuevas estacas y los pescadores zancudos cingaleses resurgieron de nuevo. 

Nos alojamos en un apartamento en la zona de Dallawella, Unawatuna, al sur de la isla. El precio es muy barato (6€ noche). Tenemos cocina con lo que comprando nuestra comida y cocinando ahorramos aún más costes diarios. Estaremos una semana recorriendo la costa con una moto alquilada. 

Por diferentes partes de la costa encuentras zonas con los palos de madera anclados.

Un día volviendo de Mirissa, encontramos unos pescadores y paramos para hablar con ellos. Ya directamente ves un cartel que indica que hay que pagar para fotografiarles. Después de hablar un rato con uno de ellos decidimos pasar al día siguiente durante la puesta de sol para charlar un rato y hacer unas fotos. 

Previamente al viaje había leído algún artículo sobre esto y también me habían informado otros viajeros sobre el tema de estos curiosos pescadores. 

Me interesaba mucho conocerles de cerca, ver realmente cómo funcionan y si es real el trabajo de pesca o es más un espectáculo turístico de la zona.

Al día siguiente pasamos por ahí al atardecer y los encontramos en sus puestos. 

Pagamos algo más de lo que nos piden (500 rupias en total, 2,5€) y empezamos a fotografiar el panorama. Me fijo si realmente pescan y veo que alguno vagamente saca algún pez pequeñito.  

Permanecemos admirando la brumosa puesta de sol tranquilamente hablando con los lugareños. Mientras tanto algún que otro turista se acerca y entra en el mismo juego de pagarles y sacar fotos yéndose en seguida. 

Ya después de un rato y habiendo ganado su confianza profundizamos un poco más en el tema y amigablemente les hacemos una serie de preguntas que teníamos preparadas. 

Nos entendemos “de aquella manera” ya que no hablan muy bien inglés.

¿De dónde surge esta manera de pescar?

“Es algo tradicional, desde siempre hemos pescado así, de padres a hijos, amigos, es algo muy típico de aquí”

¿Qué tiempo se le dedica y qué resultados se obtiene de la pesca?

“Normalmente 4 horas por la mañana y 4 horas por la tarde. Según el día puedes estar más o menos tiempo. En un día pueden pescar hasta 5kg”

¿Cómo funciona la venta del producto pescado?

“Generalmente se vende en mercados de alrededor, también a algún que otro turista. 1kg se vende por 500 rupias”

¿Hasta qué edades se trabaja pescando generalmente? tiene que ser un trabajo que requiera buena forma física. 

“La edad no es algo que limite, hay pescadores muy mayores y no tienen problemas. Están muy acostumbrados a esto”

Esto se ha convertido en una atracción turística, ¿Cómo lo veis?

“Es genial, los turistas traen dinero, nosotros estamos encantados con esto”

¿Se gana más de la pesca o del turismo?

“Jaja, depende del día pero en general del turismo. Los chinos pagan muy bien, durante las vacaciones del fin de año chino vienen muchos grupos de turistas con mucho dinero”

Oscurece y algunos de los pescadores van bajando de sus puestos.

Nos ofrecen la oportunidad de subirnos en uno de los palos para hacernos la foto y experimentar la sensación de este particular modo de pesca. 

Ya a penas se ve y nos despedimos para volver a nuestro apartamento. 

Volviendo en moto vamos reflexionando sobre todo lo acontecido y coincidimos en nuestras conclusiones.

Es real que es un método tradicionalmente utilizado para la pesca pero naturalmente, y como en muchos otros países turísticos, se ha exprimido hasta el punto de convertirlo en un espectáculo rentable para los locales. Sinceramente, no me parece mal. Creo que como en toda evolución poco a poco las costumbres y tradiciones van desapareciendo y con esto, aunque no de la misma manera, pienso que hace homenaje a épocas pasadas y mantiene viva la historia de sus ancestros. 

Entiendo y respeto el punto de la gente que no comprende el show. En mi opinión, estamos todos en el juego y es tu decisión el cómo jugarlo. Sinceramente empatizo con la cultura y me parece injusto que critiquemos (me incluyo en ocasiones) superficialmente sin por lo menos reflexionar en sus necesidades por unos míseros euros. 

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